Un préstamo hipotecario hipoteca es un producto de financiación que nos entrega el banco y cuyo objetivo es poder comprar una residencia, pactando con la entidad la cantidad de dinero que nos presta y el plazo y las condiciones de devolución.

Así pues, la característica primordial de los préstamos hipotecarios, que los diferencia del resto de préstamos, es que tienen una doble garantía de pago: la hipotecaria (esto es, el propio bien que compramos con ese dinero se puede embargar si no pagamos) y la personal. Esta última implica que, si no cumplimos con nuestras obligaciones de pago y el banco se queda con la vivienda mas esta ha perdido valor y no cubre la deuda contraída, se nos va a poder embargar todos los recursos presentes y futuros que tengamos hasta cubrir el monto que debemos.

A la hora de seleccionar un préstamo hipotecario hay que fijarse no solo en el interés que nos van a aplicar, sino más bien también en las comisiones que vamos a pagar, los productos vinculados que nos requieren firmar para tener el mejor tipo y su costo.

Del mismo modo, debemos tener claro que las bancos conceden hasta un ochenta por ciento del valor de la vivienda en la mayor parte de los casos. En consecuencia, debemos tener ahorros para abonar la parte sobrante más los gastos de hipoteca, entre un diez por cien y un 12 por cien más.

De qué forma lograr la mejor hipoteca

Si deseamos conseguir los mejores préstamos hipotecarios para financiar nuestra vivienda , debemos fijarnos tanto en el interés, como en los productos vinculados y las comisiones. Para ello, puede ser de enorme utilidad utilizar algunas herramientas como las que ofrece

Comparador de préstamos hipotecarios

Nos servirá para cotejar las peculiaridades de hasta 4 hipotecas de forma simultánea. De este modo, nos dejará tener una idea general de las características de los principales préstamos hipotecarios que se comercializan actualmente.

Otra opción es visitar la página con los listados de los diez mejores préstamos hipotecarios según el tipo. Así, tendremos una visión más panorámica de las hipotecas más atractivas y sus peculiaridades. Naturalmente, los rankings se actualizan periódicamente.

Calculadora de cuota

El Banco de España recomienda que no destinemos más del 35 por ciento de nuestros ingresos para cubrir nuestras deudas financieras, entre ellas la hipoteca. Por tal razón, debemos asegurarnos de poder pagarla. Si escogemos una a tipo variable, es necesario hacer cálculos conforme varios escenarios de euríbor. Lo podemos realizar con un simulador de préstamos hipotecarios como el siguiente:

Simula tu hipoteca

¿Son lo mismo un préstamo y un crédito hipotecario?

Al charlar de financiación para comprar una vivienda es muy habitual usar los términos “préstamos hipotecarios” y “créditos hipotecarios” indistintamente. No obstante, la verdad es que existen algunas diferencias importantes entre estos 2 conceptos:

Préstamos hipotecarios: en estos casos, se acuerda con el banco una cantidad prestada, un plazo para devolver el dinero, el género de interés y el método de amortización. Este último acostumbra a ser el francés, con el que se pagan más intereses y menos capital al comienzo y, poquito a poco, se marcha invirtiendo la fórmula.

Créditos hipotecarios: a diferencia de los préstamos hipotecarios, estos nos permiten contar con del dinero ya pagado. Esto es, son líneas de crédito hipotecas abiertas con las que, si precisamos financiación para otros proyectos, podemos retirar cantidades sin solicitar un préstamo nuevo. De este modo, podemos tener un interés más bajo que con un crédito al consumo.

Los préstamos hipotecarios y los créditos hipotecarios pueden tener un interés variable, fijo mixto. En la actualidad, el segundo es el que experimenta un mayor crecimiento, pues los modelos se han rebajado mucho y ofrece una mayor seguridad a los clientes que no se fían del euríbor.

¿Qué diferencias hay con los préstamos personales?

Como hemos comentado, un préstamo hipotecario es un producto que se utiliza principalmente para financiar la adquisición de un inmueble, así sea una primera una segunda vivienda , una finca rural, un local… En cambio, el préstamo personal está diseñado para financiar la adquisición de bienes de servicios con un costo un tanto más bajo, como una reforma un turismo. Al tener unas finalidades tan diferentes, las condiciones de estos productos presentan múltiples diferencias a destacar:

La garantía es exclusivamente personal (los recursos presentes y futuros). Por otro lado, la garantía del crédito hipotecario es tanto personal como hipotecaria (residencia financiada).

El plazo de amortización de una hipoteca es mayor (hasta 30 años, aun alguna hasta 40 años) que el de un préstamo personal (plazo medio de un máximo de cinco años, aunque exista alguna de hasta 10 años).

El tipo de interés de un préstamo hipotecario es más bajo (interés medio en torno al 2 por cien ) que el de un préstamo personal (cerca de un 7 por cien ).

Los gastos auxiliares no están tan presentes en los préstamos personales (la apreciaría, la tasación, los impuestos…).

Además, dada la diferencia entre el importe de los dos productos, el préstamo personal puede lograrse en unos días como máximo, al tiempo que el proceso de concesión de una hipoteca puede alargarse hasta los dos meses.

¿Y con los Préstamos con garantía hipotecaria?

Las hipotecas y los llamados Préstamos con garantía hipotecaria, aunque tengan muchas características en común, no son exactamente el mismo género de producto. Los segundos, a diferencia de las hipotecas, no sirven para adquirir un inmueble, sino se usan para otros fines: para reunificar deudas, para abonar herencias, etcétera Y su interés, en consecuencia, suele ser más alto.

También, pese a que hay bancos que asimismo conceden a particulares estos Préstamos con garantía hipotecaria, lo más habitual es que se contraten por medio de intercesores financieros de prestamistas privados.

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